Sunday, December 27, 2015

High Lonesome

Las alturas solitarias de los montes Apalaches, entre brumas y bosques de hojas caducas y perennes, fueron el lugar de nacimiento de la música Bluegrass, una variedad musical generalmente adscrita al género Country, que tiene sus raices en la música tradicional de las Islas Británicas, e  influenciada por la música afroamericana. 

Esta Navidad estuve en el Museo Internacional del Bluegrass en la ciudad de Owensboro, en el estado de Kentucky, y allí encontré una de las mejores explicaciones del contexto donde se originó  este estilo musical: "These people, generally known as the Scots-Irish, brought to America with them traditions that profoundly shaped life in the 19th and early 20th century South. Among them was an attraction both to energetic partying -on Saturday night!- and to a fervent, devote religious experience -on Sunday morning!. The music and the emotions of both these moments played important parts in the formation of bluegrass".

Imagen del documental "High Lonesome"

Una banda de Bluegrass generalmente incluye cinco instrumentos, todos ellos de cuerda, nada de percusión: fiddle (violín), contrabajo, guitarra, mandolina y banjo. Al igual que sucede en el jazz, en el Bluegrass cada instrumento de la banda tiene su oportunidad para liderar la melodía de la canción e improvisar sobre ella, mientras el resto acompañan. Las canciones suelen girar en torno a amores que duelen, asuntos espirituales, y a viejos tiempos que no volverán. 

Instrumentos de una banda de Bluegrass (Museo Bluegrass en Owensboro)

El museo de Owensboro es pequeñito, pero muy instructivo. Está dedicado en gran medida al fundador de este estilo musical y a los integrantes de su banda: Bill Monroe and the Blue Grass Boys. En dicho museo está el Bluegrass Music Hall of Fame, donde están las placas de bronce con que cada año los sabios de este estilo musical premian con la inmortalidad a los mejores músicos bluegrass. 

Bill Monroe and the Blue Grass Boys (documental High Lonesome)

Al inicio del recorrido por el museo se proyecta el que probablemente sea el mejor documental que se haya filmado acerca del Bluegrass: High Lonesome. Este título, y la portada del DVD y de su BSO no tienen desperdicio. Son perfectos para ilustrar lo que es el Bluegrass: 


Lo único que yo personalmente eché de menos en este museo es una colección de instrumentos musicales como la que hay en el Museo de Appalachia, en las afueras de Knoxville, en Tennesee, donde estuve la Navidad anterior.

Museo de Appalachia, en Tennessee.

Antes de dejaros con algunas de mis melodías preferidas, quiero aclarar el origen de la palabra Bluegrass. Es un tipo de hierba muy común en el estado de Kentucky, que es famoso por criar los mejores caballos de Estados Unidos. No en vano, en la ciudad de Louisville, a las orillas del río Ohio, se celebra una de las tres carreras de caballos más importantes del mundo (junto con Longchamps en Francia y Ascot en Inglaterra). No es que este tipo de hierba sea azul. La hierba es verde cuando tiene agua, y amarilla cuando hay estío, como en todos los lugares. Lo que la hace merecedora de ese bello nombre es su semilla, que ciertamente tiene un tono azulado. Y así es como se ven los campos de Kentucky cuando recién se ha sembrado esta variedad: Azules.

Espero que disfruteis de esta pequeña selección de Bluegrass tradicional:


Free Born Man

Jerusalem Ridge


Body and Soul

Muddy Waters

Gloryland


Y para cerrar esta selección, me imagino que alguno se acordará de la banda sonora de esta película...;)

Man of Constant Sorrow

Thursday, December 10, 2015

The Voice

El otro día, haciendo espera en el Ministerio de Planificación de un país sudamericano para entrar en una reunión con un viceministro, su secretaria tenía la radio encendida y de repente sonaron las notas de la legendaria canción de los Rolling Stones "I can´t get no satisfaction". Mi mente voló hacia finales de mi época de pubertad, cuando tras haber absorbido toda la discografía de los Beatles, descubrí la maravillosa interpretación que bandas británicas como los Stones, Animals, Manfred Mann, etc, etc., hicieron del Rythm & Blues americano. A mi los Stones siempre me parecieron la hostia. Escuchar el susodicho tema y seguir su ritmo con mi pie es, y siempre fue, inevitable, en cualquier circunstancia. Hasta en un ministerio de planificación y con todos mis colegas tirados por los suelos de risa al ver mi absoluto descontrol ante las notas de esa canción tan cañera.



"Paint it, Black", "Some girls", "Get off of my cloud", y las adaptaciones de las canciones de Chuck Berry "Come on" y de Bob Dylan "Like a rolling stone" están entre mis favoritas.



También lo está "Bitter Sweet Symphony", una maravillosa canción que compusieron Jagger y Richards y que la banda The Verve interpretaron magistralmente.


Y por supuesto no puedo dejar de citar la inolvidable "You got the silver", compuesta por el loco de Keith Richards, y que en voz de mi cantante favorita de Bluegrass Aoife O´Donovan suena sensual a más no poder (esta versión la dejo para otro post; hoy os comparto la de Richards):



Pero como escribía hoy el periodista George F. Will en el Washington Post:

"This is one kind of popular music:
I can´t get no satisfaction,
I can´t get no girl reaction.

And this is Sinatra´s kind:
The summer wind came blowin´ in from across the sea.
It lingered there, to touch your hair and walk with me.
All summer long we sang a song and then we strolled that golden sand.
Two sweethearts and the summer wind.
Like painted kites, those days and nights, they went flyin´ by.
The world was new beneath a blue umbrella sky.
Then softer than a piper man, one day it called to you.
I lost you , I lost you to the summer wind.
The autumn wind, and the winter winds, they have come and gone.
And still the days, those lonely days, they go on and on.
And guess who sighs his lullabies through nights that never end.
My fickle friend, the summer wind."

A su salud Maestro, donde quiera que su alma ronde, en el centenario de su nacimiento...


Wednesday, November 18, 2015

Morse and Opera

Una vez me preguntaron cual era mi método para descubrir y explorar nuevos estilos musicales, canciones, autores, artistas, etc. Respondí que no tenía un método único.

Cuando no existía internet, ni Amazon con sus recomendaciones de CDs a partir del historial de compras previas, uno de mis métodos era a través de la literatura musical. Leer libros que trataban sobre estilos musicales donde se citaban bandas, solistas que yo desconocía, pero que eran afines a la música que me gustaba. Los artículos de críticos musicales de periódicos y de revistas especializadas también servían para este propósito.

Debido a mi timidez, preguntar a dueños de tiendas discográficas estaba generalmente descartado. A lo sumo, en algún bar donde sonaba una canción que me gustaba me atrevía a preguntarle al camarero (nunca al DJ) por su título.

Otras veces leía directamente en las portadas de los discos o en su interior los nombres de los músicos que participaban en la grabación, o mejor aún, el de los productores, para luego buscar otros discos en los que hubieran participado. Por ejemplo, entre los músicos que han ejercido de productores hay uno, T-Bone Burnett, que no me ha fallado nunca.

Con la ópera también la literatura especializada me ha ayudado. Hay mucho libro para introducirte dulcemente en este fascinante estilo musical. Pero aquí, en mi caso, debo mencionar la inestimable ayuda de mi querido Inspector Morse.

El Inspector Morse es un personaje de ficción inventado por el escritor británico Colin Dexter. Morse es el arquetipo de caballero británico pero de clase media, metido a detective, inteligente, culto, amante de la ópera (sobre todo de la compuesta por Wagner), dado al romance, propietario de un coche Jaguar, y aunque huraño en el trato, muy apreciado por quien le llega a conocer.

Yo conocí al Inspector Morse no por los libros de Dexter sino a través de una serie de TV homónima protagonizada por el actor John Thaw y que fue transmitida en el Reino Unido entre los años 1987 y 2000. En el 2012 lanzaron nuevos episodios pero adoptando la serie otro título (Endeavour, que es el nombre de pila de Morse), y narrando los comienzos de su carrera profesional como detective del Departamento de Investigación Criminal de Oxford. En esta precuela, el actor que da vida a Morse es uno de mis favoritos nuevos valores del panorama cinematográfico y televisivo británico: Shaun Evans.

Inspector Morse. Shaun Evans (2012-) y John Thaw (1987-2000)

En todos los episodios que he visto de esta serie, siempre se incluye una escena donde Morse se relaja en su casa, solitario, escuchando ópera. Y así fue, hace años leyendo en los títulos finales de cada episodio, o más recientemente aprovechando las facilidades que las tabletas modernas ofrecen, que he ido descubriendo las óperas favoritas de este detective-caballero británico.

Una de ellas, Fausto (basado en la obra de Goethe), del compositor francés Charles Gounod (1818-1896) es la que estoy escuchando con mucha asiduidad estos días...




Sunday, November 8, 2015

Parting

El otro día leyendo la novela gráfica "El Caminante" de Jiro Taniguchi me encontré con esta perla de sabiduría: "Las separaciones siempre son tristes, pero aún son más tristes cuando la felicidad es muy grande".



God damned @

Cada vez que recibo un correo encabezado por un "Estimad@s" un escalofrío me recorre la espalda...y pienso: "otro pobre que tuvo un mal profesor de lenguaje en el colegio"...

El otro día un colega me entregó unos términos de referencia de una consultoría para que los revisara. Cuando llegué a la sección donde se describía el perfil leí: "Se busca candidato/a..." y me volvió a dar el escalofrío. Ni corto ni perezoso compartí con él las sabias palabras del premio Nobel de literatura de 1953, Sir Winston Churchill (sí, además de literato fue Primer Ministro británico un par de veces): "It is always the grammarian´s answer that man embraces woman, unless otherwise stated in the text". Y le aclaré que esa regla gramatical de la lengua inglesa acerca del género neutro aplica por igual al castellano.

Saturday, November 7, 2015

The Beauty Of The Misty Noise

Recuerdo cada instante, mirada, boca, beso, caricia, rostro, reflejo en el cabello, curva, risa, sonrisa, lágrima, frase, poema, palabra dulce, sueño, abrazo reconfortante, amanecer y atardecer que me han sacudido de raíz en la vida.

En cuanto a la música, ha habido muchos momentos absolutamente sublimes. Es mucha la música que he tenido la fortuna de escuchar, de disfrutar. Pero si tuviera que quedarme con uno solo de esos momentos probablemente sería cada vez que escucho el adagietto del cuarto movimiento de la Quinta Sinfonía de Mahler. Hoy, más de 22 años desde que lo escuché por primera vez, continúa provocándome la misma reflexión: cómo es posible tanta belleza?...

Sin embargo, admito que no siempre busco comfort en música tan elaborada. Con los primeros fríos otoñales, cuando las hojas de los árboles alcanzan el color cobrizo antes de desprenderse para siempre de las ramas, en esos días de noviembre en los que el sol apenas acaricia, cuando a veces siento que el mundo se derrumba, me gusta refugiarme en canciones a las que llamo "ruido brumoso". Guitarras con una sutil cadencia, que parecen desgarrar, acompañadas de voces que susurran o que lamentan, percusión lenta y poquísima floritura, en ocasiones algunas notas de órgano. El amigo Plant es, en este tipo de canciones, una fuente inagotable de recursos.

Ahí os dejo algunos de esos inolvidables ruidos brumosos que me confortan en otoño:

Silver Rider - Robert Plant

Monkey - Robert Plant


Nothing - Robert Plant & Alison Krauss

Let me in - REM

Pass you by - Gillian Welch

Thursday, September 3, 2015

The Doors of Perception

Los Beatles lanzaron en 1967 el LP que probablemente sea el más influyente de la música popular del siglo XX: Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band. También fue el album más vendido de aquel año. No es que ambos logros deban estar necesariamente relacionados en todas las épocas musicales, ni tampoco deban estar reñidos, pero el tiempo siempre pone las cosas en su sitio. Y hoy poca gente se atreve a cuestionar la sabiduría musical de la juventud de finales de los sesenta y principios de los setenta. Yo pertenezco a una generación musical posterior, la de los ochenta, que con todos sus aciertos, admito que jamás le llegó a la suela del zapato en conocimiento y gusto musical a la generación de finales de los sesenta. Las cosas como son.

En la lista de LPs más vendidos del 1967, tras la obra maestra de los Beatles se ubicó el primer disco de la banda californiana The Doors, con título homónimo. The Doors estaba integrada por Jim Morrison (vocalista), Ray Manzarek (teclados), Robbie Krieger (guitarra) y John Densmore (batería). Entre 1967 y 1971, cuando falleció Morrison, líder indiscutible de la banda, lanzaron 6 LPs de estudio, y un par de recopilaciones, además de un directo. Posteriormente a 1971, el trío de supervivientes sacaron tres LPs adicionales.

Tengo dificultad en recordar cómo llegué a dar con el primer disco de esta banda. En aquella época no había internet, y la literatura musical accesible a un chico de provincias en España era súuuuuper limitada. Probablemente me encontré con The Doors por casualidad. Debí leer algo de ellos en el texto del LP de otra banda o qué se yo, me debió de llamar la atención la carátula de su primer disco.

Pero lo que sí tengo claro es que yo pocas veces en mi vida he sentido la fé. Quizás cuando tomé la decisión de comulgar a mis 17 años (los curas se encargaron rápidamente de hacérmela perder), un par de veces más por temas que no vienen a cuento en este blog, y principalmente toda la época de mis 20-21 años en la que Jim Morrison era Dios Padre Todopoderoso Sobre La Faz De La Tierra. A día de hoy, en la que fuera mi habitación en casa de mis padres quedan pocos recuerdos de mi paso por allí, pero una de los que sobrevive es un calendario de 1991 que conmemora el 20 aniversario del fallecimiento de Morrison, con una de las fotografías más famosas que le hicieron en vida.

The Doors abrieron las puertas de mi percepción musical. Literalmente.

Mis canciones favoritas de la banda se reordenaban constantemente, conforme escuchaba sus LPs y descubría matices que en las primeras audiciones pasaban desapercibidos en mis oídos en formación. A día de hoy me quedaría con dos temas de su último LP titulado L.A. Woman (1971): la canción homónima, y Riders on the Storm. Esta última canción la escuché después de dejarla muchos años en el olvido mientras cruzaba en coche la Reserva de los Indios Navajo en Arizona, siguiendo la antigua Ruta 66, y con una tormenta encima. Momento mágico como pocos en mi vida.



Como escribir un post sobre The Doors y no mencionar las siguientes canciones me parecería pecado, ahí va una selección personal:

Del LP "The Doors" (1967): Back Door Man, Light My Fire, The End y Soul Kitchen.
De "Strange Days" (1967) Love Me Two Times.
De "Waiting for the Sun" (1968): Hello I Love You, Love Street y Wintertime Love.
De "The Soft Parade" (1969): Touch Me.
De "Morrison Hotel" (1970), por Dios qué discazo!!!!: Roadhouse Blues, You Make Me Real, Peace Frog, Blue Sunday, Land Ho!, Queen of the Highway e Indian Summer.

En vida de su cantante sacaron un LP en directo "Absolutely Live" en 1970. Y tras su muerte, varios de este tipo. A cual mejor.

Por cierto, en American Prayer (1978) descubrí el Adagio de Albinoni, que suena de fondo mientras Morrison recita un poema. Espero que los fanáticos de la música clásica me perdonen (yo soy uno de vosotros también...lo juro!!!!).

En fín, Morrison la palmó en julio de 1971 en Paris, tras varios años de consumir de todo. Las condiciones de su muerte no están muy claras y hay gente que, al igual que sucede con Elvis, se piensa que todavía está vivo.

Yo a The Doors los viví intensamente. Como no podía ser de otra manera con una banda única, legendaria. Y así como llegaron, repentinamente, como alguno de esos amores que nos sacuden de raíz, se marcharon de mi vida, salvo en las contadas ocasiones que reaparecen con intensidad, como la que he mencionado antes, mientras cruzaba Arizona.

Porqué cuento esto ahora? Pues porque este verano en España me di de bruces con un triple CD titulado "The Many Faces of the Doors" que estoy disfrutando estos días muchísimo. En uno de los tres CDs, titulado "Now and Then...", he apreciado la música del único hijo reconocido de Jim Morrison, llamado Cliff Morrison, que canta casi como su padre. De hecho, en una de las dos canciones del CD introducen unas pocas palabras recitadas por el propio Jim, lo cual llega a conmover:



También incluyen canciones de una oscura banda llamada Phantom, cuyos integrantes fueron todo un misterio durante años, y que en 1974 (tres años después de la muerte de Morrison en París) publicaron un disco donde uno realmente se cuestiona si Jim murió realmente o no.


En el segundo CD, titulado "The Songs" se presentan versiones de las canciones más famosas de la banda interpretadas por otros grupos. A mi me encantó la interpretación de los daneses Raveonettes del legendario "The End":


Y en el tercer CD, titulado "The Roots" se rinde homenaje a los blues y música de bodevil en la que The Doors se inspiró para interpretar y componer muchas de sus joyas musicales. Podría incluir aquí canciones de leyendas del blues como John Lee Hooker, Howlin´Wolf, Bo Diddley o Muddy Waters, pero quiero cerrar este post con una curiosidad: la obra del poeta y dramaturgo alemán Bertol Brecht titulada "Alabama Song", musicalizada por su compatriota Kurt Weill, que fue incluida en la Opera "Caoba" e interpretada por su esposa Lotte Lanya:


Long Live The Lizard King...Long Live The Doors!!!!!