Friday, March 11, 2016

Summer breeze

From President Ronald Reagan’s first Inaugural Address, Jan. 20, 1981:

We are a nation that has a government—not the other way around. And this makes us special among the nations of the Earth. Our government has no power except that granted it by the people. It is time to check and reverse the growth of government, which shows signs of having grown beyond the consent of the governed.

It is my intention to curb the size and influence of the Federal establishment and to demand recognition of the distinction between the powers granted to the Federal Government and those reserved to the States or to the people. All of us need to be reminded that the Federal Government did not create the States; the States created the Federal Government.

Now, so there will be no misunderstanding, it’s not my intention to do away with government. It is rather to make it work—work with us, not over us; to stand by our side, not ride on our back. Government can and must provide opportunity, not smother it; foster productivity, not stifle it.

If we look to the answer as to why for so many years we achieved so much, prospered as no other people on Earth, it was because here in this land we unleashed the energy and individual genius of man to a greater extent than has ever been done before. Freedom and the dignity of the individual have been more available and assured here than in any other place on Earth. The price for this freedom at times has been high, but we have never been unwilling to pay that price.

It is no coincidence that our present troubles parallel and are proportionate to the intervention and intrusion in our lives that result from unnecessary and excessive growth of government. It is time for us to realize that we’re too great a nation to limit ourselves to small dreams. We’re not, as some would have us believe, doomed to an inevitable decline. I do not believe in a fate that will fall on us no matter what we do. I do believe in a fate that will fall on us if we do nothing. So, with all the creative energy at our command, let us begin an era of national renewal. Let us renew our determination, our courage, and our strength. And let us renew our faith and our hope.

Thursday, January 7, 2016

Artist and Empire

En uno de los fantásticos obituarios con los que la revista británica The Economist acostumbra a sorprenderme de vez en cuando (ver mi post del 21 de abril de 2015), específicamente con el correspondiente a su último número del año que acabamos de cerrar, se recuerda a Brajraj Kshatriya Bribar Chamupati Singh Mahapatra...

Cuando leí su nombre y vi su foto yo puse la misma cara del que lee estas líneas...:)

Pues este señor fue el último príncipe del Raj Británico, que es como se conoce a la administración colonial británica del subcontinente indio. Este hindú de sangre real falleció el pasado 30 de noviembre a los 94 años. En su juventud cazó todo lo que se cruzó por delante del fusil, por ejemplo 13 tigres y 28 leopardos, cuyas pieles decoraron su residencia en el distrito de Cuttack, en su Reino de Tigiria. Brajraj Mahapatra también llegó a matar un elefante, pero sólo después de que sus subditos se lo rogaran porque el paquidermo en cuestión andaba pisoteando sus cultivos reiteradamente. The Economist nos cuenta que su reinado fue benévolo, tanto que la cárcel de Tigiria no tenía paredes, y que el peor castigo era que el rey rechazara dirigirte la palabra...

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Con la independencia de la India en 1947 la viabilidad económica de su pequeño reino se vió en aprietos, así como su estilo glamuroso de vida. Las deudas le obligaron a vender su residencia real. Cuentan que lo hizo feliz porque el comprador fue una institución educativa para instalar allí una escuela. Al quedarse sin techo, este príncipe compartió un apartamento (al estilo de la serie "Friends") con otros reyes que sufrieron desgracias económicas parecidas; pero al final la nostalgia por el terruño fue insoportable y regresó a Tigiria, donde acabó viviendo en una humilde choza de barro. Sus antiguos súbditos le pidieron que entrara en política, pero él siempre se negó: los reyes, decía con una cierta condescendencia, no debieran suplicar por votos ni inclinarse ante el resto de los mortales...

La revista británica nos cuenta que las pocas veces que abandonaba su choza lo hacía en un rick-shaw de esos que tiran los hombres de castas inferiores. Y que siempre mantuvo un aura de reverencia entre sus subditos, tan leales a su "señor" como siempre. Dicen que nunca fue infeliz en sus años de desgracia económica, una buena parte de ellos siendo ya anciano. Sino, como él decía: "Cómo iba a vivir tantos años?...".

Personajes curiosos como éste los tuvo el Imperio a patadas. Algunos quedaron reflejados en cuadros inmortales. Como el titulado "Gordon´s Last Stand, Khartoum; 26 de enero de 1885", pintado por George Joy y perteneciente a la Galería de Arte de la Ciudad de Leeds. Estos días ese cuadro y otras joyas pictóricas imperiales se pueden ver en una magnífica exposición en la Galería Tate de Londres, hasta el 10 de abril. Yo, que tengo que dar un salto a la capital británica el 15 de abril, me la pierdo por los pelos. Damn!!!

El General "Chinese" Gordon es otro de esos personajes peculiares que parió el Imperio Británico hacia finales del Siglo XIX, durante el reinado de Victoria. Muchos de nosotros lo conocimos a través de la inolvidable película de Charlton Heston "Jartum". La escena final de esta película, con Gordon enfrentando una horda de dervishes antes de ser alcanzado por una lanza se inspira en el cuadro de Joy. Gordon fue un ferviente cristiano, de oficio militar, que antes de aceptar el encargo del Primer Ministro Gladstone de acudir a Jartum a evacuar a británicos y egipcios del cerco del iluminado Mahdi ya había derrotado al Emperador de China en su intento de rebelión contra las potencias extranjeras con presencia en dicho país, y había aceptado la gobernación del Congo Belga por encargo del Rey Leopoldo de Bélgica, entre otros interesantes puntos de su curiosa biografía.


Gordon está ahora enterrado en la Catedral de San Pablo, en Londres. Yo recuerdo encontrarme de repente con su tumba en una de mis visitas a San Pablo allá por 1993, cuando viví en Londres, muy cerquita de dicha catedral. 



En fín...que envidio al que tenga la suerte de darse una vuelta por la Tate Gallery estos días y disfrutar de la exposición "Artist and Empire". A lo mucho que yo llegaré será a comprar el 15 de abril alguna copia del catálogo de esta exposición...

Sunday, December 27, 2015

High Lonesome

Las alturas solitarias de los montes Apalaches, entre brumas y bosques de hojas caducas y perennes, fueron el lugar de nacimiento de la música Bluegrass, una variedad musical generalmente adscrita al género Country, que tiene sus raices en la música tradicional de las Islas Británicas, e  influenciada por la música afroamericana. 

Esta Navidad estuve en el Museo Internacional del Bluegrass en la ciudad de Owensboro, en el estado de Kentucky, y allí encontré una de las mejores explicaciones del contexto donde se originó  este estilo musical: "These people, generally known as the Scots-Irish, brought to America with them traditions that profoundly shaped life in the 19th and early 20th century South. Among them was an attraction both to energetic partying -on Saturday night!- and to a fervent, devote religious experience -on Sunday morning!. The music and the emotions of both these moments played important parts in the formation of bluegrass".

Imagen del documental "High Lonesome"

Una banda de Bluegrass generalmente incluye cinco instrumentos, todos ellos de cuerda, nada de percusión: fiddle (violín), contrabajo, guitarra, mandolina y banjo. Al igual que sucede en el jazz, en el Bluegrass cada instrumento de la banda tiene su oportunidad para liderar la melodía de la canción e improvisar sobre ella, mientras el resto acompañan. Las canciones suelen girar en torno a amores que duelen, asuntos espirituales, y a viejos tiempos que no volverán. 

Instrumentos de una banda de Bluegrass (Museo Bluegrass en Owensboro)

El museo de Owensboro es pequeñito, pero muy instructivo. Está dedicado en gran medida al fundador de este estilo musical y a los integrantes de su banda: Bill Monroe and the Blue Grass Boys. En dicho museo está el Bluegrass Music Hall of Fame, donde están las placas de bronce con que cada año los sabios de este estilo musical premian con la inmortalidad a los mejores músicos bluegrass. 

Bill Monroe and the Blue Grass Boys (documental High Lonesome)

Al inicio del recorrido por el museo se proyecta el que probablemente sea el mejor documental que se haya filmado acerca del Bluegrass: High Lonesome. Este título, y la portada del DVD y de su BSO no tienen desperdicio. Son perfectos para ilustrar lo que es el Bluegrass: 


Lo único que yo personalmente eché de menos en este museo es una colección de instrumentos musicales como la que hay en el Museo de Appalachia, en las afueras de Knoxville, en Tennesee, donde estuve la Navidad anterior.

Museo de Appalachia, en Tennessee.

Antes de dejaros con algunas de mis melodías preferidas, quiero aclarar el origen de la palabra Bluegrass. Es un tipo de hierba muy común en el estado de Kentucky, que es famoso por criar los mejores caballos de Estados Unidos. No en vano, en la ciudad de Louisville, a las orillas del río Ohio, se celebra una de las tres carreras de caballos más importantes del mundo (junto con Longchamps en Francia y Ascot en Inglaterra). No es que este tipo de hierba sea azul. La hierba es verde cuando tiene agua, y amarilla cuando hay estío, como en todos los lugares. Lo que la hace merecedora de ese bello nombre es su semilla, que ciertamente tiene un tono azulado. Y así es como se ven los campos de Kentucky cuando recién se ha sembrado esta variedad: Azules.

Espero que disfruteis de esta pequeña selección de Bluegrass tradicional:


Free Born Man

Jerusalem Ridge


Body and Soul

Muddy Waters

Gloryland


Y para cerrar esta selección, me imagino que alguno se acordará de la banda sonora de esta película...;)

Man of Constant Sorrow

Thursday, December 10, 2015

The Voice

El otro día, haciendo espera en el Ministerio de Planificación de un país sudamericano para entrar en una reunión con un viceministro, su secretaria tenía la radio encendida y de repente sonaron las notas de la legendaria canción de los Rolling Stones "I can´t get no satisfaction". Mi mente voló hacia finales de mi época de pubertad, cuando tras haber absorbido toda la discografía de los Beatles, descubrí la maravillosa interpretación que bandas británicas como los Stones, Animals, Manfred Mann, etc, etc., hicieron del Rythm & Blues americano. A mi los Stones siempre me parecieron la hostia. Escuchar el susodicho tema y seguir su ritmo con mi pie es, y siempre fue, inevitable, en cualquier circunstancia. Hasta en un ministerio de planificación y con todos mis colegas tirados por los suelos de risa al ver mi absoluto descontrol ante las notas de esa canción tan cañera.



"Paint it, Black", "Some girls", "Get off of my cloud", y las adaptaciones de las canciones de Chuck Berry "Come on" y de Bob Dylan "Like a rolling stone" están entre mis favoritas.



También lo está "Bitter Sweet Symphony", una maravillosa canción que compusieron Jagger y Richards y que la banda The Verve interpretaron magistralmente.


Y por supuesto no puedo dejar de citar la inolvidable "You got the silver", compuesta por el loco de Keith Richards, y que en voz de mi cantante favorita de Bluegrass Aoife O´Donovan suena sensual a más no poder (esta versión la dejo para otro post; hoy os comparto la de Richards):



Pero como escribía hoy el periodista George F. Will en el Washington Post:

"This is one kind of popular music:
I can´t get no satisfaction,
I can´t get no girl reaction.

And this is Sinatra´s kind:
The summer wind came blowin´ in from across the sea.
It lingered there, to touch your hair and walk with me.
All summer long we sang a song and then we strolled that golden sand.
Two sweethearts and the summer wind.
Like painted kites, those days and nights, they went flyin´ by.
The world was new beneath a blue umbrella sky.
Then softer than a piper man, one day it called to you.
I lost you , I lost you to the summer wind.
The autumn wind, and the winter winds, they have come and gone.
And still the days, those lonely days, they go on and on.
And guess who sighs his lullabies through nights that never end.
My fickle friend, the summer wind."

A su salud Maestro, donde quiera que su alma ronde, en el centenario de su nacimiento...


Wednesday, November 18, 2015

Morse and Opera

Una vez me preguntaron cual era mi método para descubrir y explorar nuevos estilos musicales, canciones, autores, artistas, etc. Respondí que no tenía un método único.

Cuando no existía internet, ni Amazon con sus recomendaciones de CDs a partir del historial de compras previas, uno de mis métodos era a través de la literatura musical. Leer libros que trataban sobre estilos musicales donde se citaban bandas, solistas que yo desconocía, pero que eran afines a la música que me gustaba. Los artículos de críticos musicales de periódicos y de revistas especializadas también servían para este propósito.

Debido a mi timidez, preguntar a dueños de tiendas discográficas estaba generalmente descartado. A lo sumo, en algún bar donde sonaba una canción que me gustaba me atrevía a preguntarle al camarero (nunca al DJ) por su título.

Otras veces leía directamente en las portadas de los discos o en su interior los nombres de los músicos que participaban en la grabación, o mejor aún, el de los productores, para luego buscar otros discos en los que hubieran participado. Por ejemplo, entre los músicos que han ejercido de productores hay uno, T-Bone Burnett, que no me ha fallado nunca.

Con la ópera también la literatura especializada me ha ayudado. Hay mucho libro para introducirte dulcemente en este fascinante estilo musical. Pero aquí, en mi caso, debo mencionar la inestimable ayuda de mi querido Inspector Morse.

El Inspector Morse es un personaje de ficción inventado por el escritor británico Colin Dexter. Morse es el arquetipo de caballero británico pero de clase media, metido a detective, inteligente, culto, amante de la ópera (sobre todo de la compuesta por Wagner), dado al romance, propietario de un coche Jaguar, y aunque huraño en el trato, muy apreciado por quien le llega a conocer.

Yo conocí al Inspector Morse no por los libros de Dexter sino a través de una serie de TV homónima protagonizada por el actor John Thaw y que fue transmitida en el Reino Unido entre los años 1987 y 2000. En el 2012 lanzaron nuevos episodios pero adoptando la serie otro título (Endeavour, que es el nombre de pila de Morse), y narrando los comienzos de su carrera profesional como detective del Departamento de Investigación Criminal de Oxford. En esta precuela, el actor que da vida a Morse es uno de mis favoritos nuevos valores del panorama cinematográfico y televisivo británico: Shaun Evans.

Inspector Morse. Shaun Evans (2012-) y John Thaw (1987-2000)

En todos los episodios que he visto de esta serie, siempre se incluye una escena donde Morse se relaja en su casa, solitario, escuchando ópera. Y así fue, hace años leyendo en los títulos finales de cada episodio, o más recientemente aprovechando las facilidades que las tabletas modernas ofrecen, que he ido descubriendo las óperas favoritas de este detective-caballero británico.

Una de ellas, Fausto (basado en la obra de Goethe), del compositor francés Charles Gounod (1818-1896) es la que estoy escuchando con mucha asiduidad estos días...




Sunday, November 8, 2015

Parting

El otro día leyendo la novela gráfica "El Caminante" de Jiro Taniguchi me encontré con esta perla de sabiduría: "Las separaciones siempre son tristes, pero aún son más tristes cuando la felicidad es muy grande".



God damned @

Cada vez que recibo un correo encabezado por un "Estimad@s" un escalofrío me recorre la espalda...y pienso: "otro pobre que tuvo un mal profesor de lenguaje en el colegio"...

El otro día un colega me entregó unos términos de referencia de una consultoría para que los revisara. Cuando llegué a la sección donde se describía el perfil leí: "Se busca candidato/a..." y me volvió a dar el escalofrío. Ni corto ni perezoso compartí con él las sabias palabras del premio Nobel de literatura de 1953, Sir Winston Churchill (sí, además de literato fue Primer Ministro británico un par de veces): "It is always the grammarian´s answer that man embraces woman, unless otherwise stated in the text". Y le aclaré que esa regla gramatical de la lengua inglesa acerca del género neutro aplica por igual al castellano.